Cómo lograr el equilibrio cuando se trabaja a distancia

Octavia Drexler

8 minutos para leer

La gente tiende a pensar que trabajar a distancia es una sesión infinita de Netflix y un paseo por el parque. Sin embargo, como la gran mayoría de los trabajadores de oficina han experimentado en 2020, nada podría estar más lejos de la realidad. De hecho, el trabajo a distancia puede conllevar bastantes retos, y lograr el equilibrio es uno de ellos.

¿Cómo hacerlo? ¿Cómo equilibrar las responsabilidades del trabajo a distancia, la salud mental y física, las amistades y las relaciones, y tener tiempo para el autocuidado?

Veamos esto con más detalle.

Entiende tus prioridades

El primer paso para lograr el equilibrio es comprender tus prioridades. ¿Qué es lo más importante para ti? Para algunas personas, el trabajo será lo primero de la lista. Otras pueden dar prioridad a su salud mental y física, a pasar tiempo con la familia o los amigos, o a trabajar en aficiones y proyectos paralelos.

Haz un plan

Una vez que sepas cuáles son tus prioridades, es hora de hacer un plan. ¿Cómo vas a conseguir ese equilibrio? ¿Qué pasos tienes que dar?

Por ejemplo, si tu prioridad es tu salud mental, puedes programar la meditación o el ejercicio diario. Si tu prioridad es el trabajo, puedes establecer un horario de oficina y cumplirlo.

Haz descansos

Una de las cosas más importantes que hay que hacer para lograr el equilibrio es tomar descansos. Cuando te sientas abrumado o agotado, da un paso atrás y tómate un tiempo para ti. Sal a pasear, mira una película o lee un libro.

También es importante hacer descansos durante el día. Levántate y estírate, da una vuelta rápida a la manzana o prepárate una taza de té. Hacer descansos con regularidad te ayudará a mantenerte despejado y concentrado.

Establecer límites

Otra clave para lograr el equilibrio es establecer límites. Cuando estés trabajando, apaga el teléfono y las notificaciones del correo electrónico. Comunica a tu familia y amigos cuándo no estás disponible. Establece un horario de oficina y cúmplelo.

Sé flexible

Recuerda ser flexible. Surgirán cosas que te desequilibrarán, y eso está bien. Lo importante es no desanimarse demasiado y seguir intentándolo. Al contrario de lo que la mayoría de la gente cree, la constancia no consiste en hacerlo igual de bien cada día, sino en no desviarse, seguir con el plan y mantenerlo.

Practicar la gratitud

Los estudios demuestran que la gratitud puede mejorar la calidad de vida de una persona, haciéndola más optimista, mejor profesional y, en general, más feliz. Agradece las cosas buenas de tu vida, incluso si te cuesta encontrar el equilibrio. La gratitud te ayudará a mantener una perspectiva positiva y a mantener las cosas en perspectiva. Llevar un diario de gratitud es una forma fácil de no dejarse arrastrar por las olas de desesperación, soledad y pensamientos tóxicos.

Utiliza bien las herramientas de planificación

Hay muchas herramientas que pueden ayudarte a conseguir el equilibrio. Google Calendar, por ejemplo, es una forma estupenda de hacer un seguimiento de tus compromisos. Asana, Trello, ClickUp y Evernote también son útiles para mantenerte organizado y al tanto de tu lista de tareas. Mi última favorita para los proyectos personales es Notion, porque me permite crear tableros y tomar notas fácilmente, así como gestionar mis propios proyectos.

Únete a comunidades online

Independientemente de si trabajas en un equipo remoto o eres autónomo al ritmo de tu propio tambor, no estás solo. Hay mucha gente que entiende los retos a los que te enfrentas. Conectar con otros puede ayudarte a encontrar apoyo, consejos y motivación. En LinkedIn y en algunas comunidades de Slack es a donde suelo acudir para bromear, recibir consejos e intercambiar ideas.

Hazlo divertido

Se supone que todo esto del trabajo a distancia tiene que ser divertido, ¿cierto?

Pues hazlo divertido. Crea un espacio de trabajo que se adapte a ti (que puede ser la mesa de la cocina junto a la nevera, un escritorio de oficina o una mesa de café cerca de la piscina, si eso es lo que te gusta). Conecta con personas que estén en esto contigo.

Ajusta tu agenda diaria para que quepa todo lo que quieres hacer. Y disfruta de cada minuto: estás viviendo el sueño que nuestros padres no pudieron vivir porque la tecnología y las prácticas empresariales no habían evolucionado tanto como hoy.

Aprovecha al máximo el momento y disfruta de la increíble oportunidad que tienes.

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Escrito por Octavia Drexler

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