5 cosas que nadie te dice sobre trabajar desde cualquier lugar

Octavia Drexler

8 minutos para leer

5 cosas que nadie te dice sobre trabajar desde cualquier lugar

«Puedes trabajar desde cualquier lugar» suena como un sueño hecho realidad. 

Y en muchos sentidos, lo es. Puedes levantarte e ir a una oficina, a una cafetería o a la habitación de al lado. O, si eres del tipo aventurero (y no te importa manchar de arena tu portátil), puedes trasladarte a un Airbnb de la playa y trabajar desde allí. 

El mundo del trabajo a distancia no tiene límites. No sólo permite que todo el mundo trabaje desde cualquier lugar, sino que también abre las puertas a las posibilidades de personas en regiones geográficas distintas, impulsando así las economías. 

Hoy en día, más que nunca las personas tienen la oportunidad de hacer realidad sus sueños. Y eso no deja de ser sorprendente, la verdad. 

Y sin embargo, hay muchas cosas que nadie te cuenta sobre trabajar desde cualquier lugar. He aquí algunas de las más importantes:

1. Tienes que ser muy organizado 

Si quieres trabajar desde cualquier lugar, tienes que ser organizado. Punto. No hay forma de evitarlo. Necesitas tener un sistema para todo, ya sea tu correo electrónico, tus listas de tareas, tu calendario o tus proyectos. 

2. Necesitas ser disciplinado 

Una cosa es una buena planificación. Cumplir el plan… bueno, eso es un poco más difícil. La disciplina es fundamental para que el trabajo a distancia funcione de verdad. No hay nadie que te esté presionando, así que depende de ti asegurarte de que haces las cosas bien. 

Sí, puedes establecer tu propio horario. Sí, puedes tomarte días libres cuando lo necesites (y deberías hacerlo). Y sí, puedes trabajar en pijama si quieres. Pero, al fin y al cabo, sigue siendo un trabajo. Y si no te esfuerzas, no conseguirás nada.

3. Necesitas tener una red de apoyo 

Trabajar desde cualquier lugar puede ser solitario. Aunque la gente te rodee constantemente, habrá momentos en los que sentirás que eres el único que trabaja. Y eso está bien. 

Pero es importante tener una red de apoyo -ya sean amigos, familia o incluso un grupo de personas con ideas afines- que te ayude en los momentos difíciles. Porque créeme, habrá momentos difíciles. 

Afortunadamente, el mismo medio que hace posible el trabajo a distancia puede ayudarte a mantenerte cuerdo y social. Los grupos de Facebook, LinkedIn, las salas de chat, las comunidades de Slack, los hilos de Reddit… todos ellos pueden ayudarte a conectar con profesionales afines y hacer que el viaje a distancia sea menos solitario. 

4. Hay que tener paciencia 

Si hay algo que te enseña el trabajo desde cualquier lugar es la paciencia. Paciencia con la conexión a Internet, paciencia contigo mismo, paciencia con las personas con las que trabajas, paciencia con el micrófono que no funciona en las reuniones o, simplemente, paciencia con las diferencias horarias

Todo lleva más tiempo cuando no estás en la misma sala (o incluso en la misma zona horaria) que las personas con las que trabajas. Y no pasa nada. Respira hondo y ten paciencia. Al final todo saldrá bien (normalmente). 

5. Hay que saber cuándo desconectar 

Por último, es importante saber cuándo desconectar. Cuando trabajas desde cualquier lugar, es fácil sentir que siempre estás «conectado». Pero es importante establecer límites y saber cuándo «apagar» el modo de trabajo. 

 De lo contrario, nunca podrás disfrutar del lugar en el que estás o de la gente con la que estás. ¿Y qué sentido tiene trabajar desde cualquier lugar si no puedes hacerlo? Peor aún, puedes acabar quemado (como el 75% de los trabajadores remotos dicen haber estado al menos en algún momento.) Y cuando eso ocurre, hacer algo productivo, creativo o incluso agradable puede parecer casi imposible. 

Sin duda, trabajar desde cualquier lugar es ahora tan real como el pan y la mantequilla. Lo que hace un par de décadas era un sueño descabellado se está convirtiendo poco a poco en la norma. 

Con la Gran Resignación, que ha llevado a más personas a salir de los límites del empleo tradicional, y con una pandemia que ha cambiado todo lo relacionado con la forma de ver el trabajo, los acuerdos a distancia han llegado definitivamente para quedarse. 

Sin embargo, trabajar desde cualquier lugar no son unas vacaciones para toda la vida, ni debería ser un encierro frente al portátil, estés donde estés. El equilibrio es la clave, y los consejos mencionados en este artículo te ayudarán a mantenerlo. 

¿Y tú? ¿Cómo te enfrentas al trabajo a distancia y cuáles son algunos de los retos a los que te has enfrentado (y quizás superado) en el camino?

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Escrito por Octavia Drexler

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