¿Deberíamos pagar menos a los empleados que trabajan de manera remota?

Diana Nădejde

11 minutos para leer

El concepto de Libertad y productividad ha llegado para quedarse.

El teletrabajo es ya una realidad. ¿Está tu empresa preparada para afrontar esta nueva forma de trabajo?

    Hace ya un tiempo desde que Mark Zukerberg hizo el famoso anuncio de que la mitad de los empleados de Facebook iban a trabajar a distancia en los próximos 10 años. Pero la otra cara menos conocida y no tan agradable de esta situación es que a cambio de este “privilegio” los empleados van a aceptar una reducción del salario.  

    Es más, según Forbes, 44% de los que participaron en una encuesta por Twitter afirmaron que estarían dispuestos a aceptar una reducción del 10% de su salario base a cambio de la oportunidad de trabajar permanentemente de manera remota. Eso lleva a que tanto las empresas como los empleados reflexionen acerca de las consecuencias que tendrá en el futuro la implementación de las políticas work from anywhere (trabajar desde cualquier lugar).

    En el centro del debate, la ubicación geográfica. Generalmente los grandes centros tecnológicos justifican los altos sueldos que pagan por el alto nivel de gastos que se tienen que cubrir en las ciudades o zonas donde están sus sedes centrales. Y si una vez terminada la pandemia Covid el teletrabajo o trabajo remoto no pierde su glamour, veremos nacer una nueva tendencia: el nivel salarial establecido en función de Google maps

    Factores que determinan el nivel salarial

    En principio, la compensación financiera representa un acto de equidad. Aparte, entre los elementos que determinan el nivel salarial podríamos nombrar: 

    • Las aptitudes
    • La educación
    • La demanda
    • La ubicación 

    Pero, cuando se trata del trabajo remoto o teletrabajo, tanto del punto de vista de los gerentes como del punto de vista de los empleados las cosas se vuelven un poco más complicadas. Si la ubicación geográfica de un empleado es o no un factor importante a la hora de establecer el salario depende de la política interna de cada empresa. Las habilidades de un candidato, su experiencia laboral al igual que su capacidad de comunicar de manera eficiente con un equipo deberían pesar mucho más en el momento de establecer la remuneración.

    ¿Es tan importante la ubicación geográfica?

    La razón principal por la cual la ubicación geográfica se toma en cuenta a la hora de establecer un nivel salarial es el deseo de los gerentes de asegurarse de que los sueldos que pagan a sus empleados les permiten satisfacer las necesidades personales. En otras palabras, los empleados deberían poder vivir de los sueldos que cobran. Por supuesto, vivir en Cluj sale significativamente más caro que vivir en Călăraşi o Piatra-Neamţ 

    A pesar de ello, concentrarse demasiado en la ubicación geográfica en detrimento de las habilidades específicas necesarias para una determinada posición, significaría renunciar a la meritocracia.

    Tomemos como ejemplo a dos diseñadores gráficos: uno vive en Ploiești, el otro en Bucarest. ¿Se puede decir que el que vive en Ploiești es menos capaz que el que vive en Bucarest? Si los dos trabajan de manera remota y la única diferencia entre sus respectivos salarios es otorgada por la ubicación geográfica se puede afirmar que hay un problema inherente al utilizar la ubicación como factor determinante del nivel salarial. Su ubicación en un mapa no nos dice gran cosa sobre el valor que un empleado puede traer en una empresa. Para volver a nuestro ejemplo, existe la posibilidad de que el empleado que trabaja desde Ploiești sea más productivo o que la calidad de su trabajo sea superior teniendo los dos cualificaciones similares.

    Hay numerosos estudios que sostienen que las personas que trabajan de manera remota son más productivas. Entonces, a los empleados que tele-trabajan o que trabajan de manera remota ¿se los debería pagar menos o más que a sus compañeros que trabajan en la oficina? En este caso no existe una respuesta correcta o alguna condición previa. Si las tendencias existentes siguen su curso y el trabajo remoto o teletrabajo sigue ganando seguidores, es posible que veamos cambios importantes en el sistema de remuneración de los empleados. Pero tendencias aparte, son la experiencia y los conocimientos de un candidato que deberían ser siempre lo que más importa en el momento de establecer su sueldo y no la ubicación geografía desde donde se trabaja. 

    Trabajo remoto ≠ cero gastos 

    Como ya hemos visto en una nota anterior, una de las ventajas que propone el trabajo remoto o teletrabajo es la posibilidad de que el empleado reduzca sustancialmente sus gastos. Cuando eliges trabajar desde casa, tus gastos se reducen de manera considerable porque ya no llenas el tanque de tu coche todas las semanas, el almuerzo lo podes preparar tú mismo en casa y aun si no trabajas todos los días en pijamas vas a invertir bastante menos en indumentaria de oficina. 

    Aun así, los que trabajan desde casa tampoco son unos ermitaños. Al igual que el resto de la gente van a ir de compras casi todos los días, a la mañana los vas a encontrar en el café de la esquina y durante el día es posible que viajen para encontrarse con clientes o con compañeros de trabajo, etc. Es más, según el rubro en el cual trabajan es posible que hayan tenido que invertir en equipamiento específico (laptop, impresora, etc.) que les permita desarrollar sus tareas de manera eficiente. Y de todas formas, y en la gran mayoría de los casos los costos de la conexión a Internet y de la energía eléctrica que son indispensables para el trabajo remoto son cubiertos por los mismos empleados. 

    En consecuencia, aun si las personas que eligen esta modalidad de trabajo pueden reducir sustancialmente sus gastos esto no significa en absoluto que tienen cero gastos y entonces un nivel salarial inferior no es justificado.

    Por otro lado, del punto de vista de los gastos, el trabajo remoto o teletrabajo trae beneficios no solo para los empleados. Según Global Workplace Analytics, en Estados Unidos una compañía que implementa un programa de trabajo a distancia o teletrabajo puede llegar a ahorrar más de 11.000 USD al año por cada empleado.

    Va a ser interesante observar cómo evoluciona esta tendencia y también cómo cambiará el trabajo remoto o teletrabajo la manera en que vivimos. Pero, por el momento, como gerente, la única opción equitativa es valorar de la misma manera a todos los empleados sin importar el lugar desde donde trabajan.

    Y tú, ¿aceptarías una reducción de tu salario a cambio de la posibilidad de trabajar permanentemente de manera remota? Esperamos tus respuestas en la sección de comentarios

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    Escrito por Diana Nădejde

    Contributor

    Originalmente consultor legal, pero me considero más una persona de comunicación, apasionada por la escritura, la digitalización, las redes sociales, la historia y la filosofía. Al mismo tiempo, no creo que haya un problema que no pueda resolverse con un buen libro o una serie.

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